
Resulta indiscutible que todo en esta vida tiene un precio. Y no me refiero exclusivamente al monetario, sino a cualquier cosa de la que debas disponer o desprenderte para mantener o conseguir lo que deseas. También ocurre que en ocasiones no conoces el coste hasta que te pasan la cuenta a última hora. Lo único que hay que tener claro es si se está dispuesto a pagarlo.
Es muy duro cuando te hayas en la encrucijada de tener que decidir si merece la pena seguir malgastando lo que tienes o reservarlo para mejor ocasión. La mejor solución en esos casos es calarte el sombrero, encender un cigarro y cabalgar en busca de nuevas aventuras. Nadie ha dicho que sea fácil, y es indudable que en el camino te encuentras solo las más de las veces.
Sin embargo, siempre puedes tener la suerte de que aparezca un "socio" al modo de Lee van Cleef para echarte una mano en tus asuntos, y preguntarte después de todo aquello de: "¿Qué te pasa muchacho?", a lo que responder, al más puro estilo de Clint Eastwood: "Nada viejo. Que no me salía la cuenta. Ahora está bien.". Porque lo importante es que al final salgan las cuentas. Y es que en aquella película hasta la muerte tenía un precio.
Es muy duro cuando te hayas en la encrucijada de tener que decidir si merece la pena seguir malgastando lo que tienes o reservarlo para mejor ocasión. La mejor solución en esos casos es calarte el sombrero, encender un cigarro y cabalgar en busca de nuevas aventuras. Nadie ha dicho que sea fácil, y es indudable que en el camino te encuentras solo las más de las veces.
Sin embargo, siempre puedes tener la suerte de que aparezca un "socio" al modo de Lee van Cleef para echarte una mano en tus asuntos, y preguntarte después de todo aquello de: "¿Qué te pasa muchacho?", a lo que responder, al más puro estilo de Clint Eastwood: "Nada viejo. Que no me salía la cuenta. Ahora está bien.". Porque lo importante es que al final salgan las cuentas. Y es que en aquella película hasta la muerte tenía un precio.


4 comentarios:
Genial..!! Que bueno eso de que salgan las cuentas. Un besito y ya te cuento cuando vuelva, si es que vuelvo y no me ahogo en el río ese que es un mar pa mí, jajaaja
Hay veces que la figura del solitario simplemente la marca una etiqueta qe tu mismo quieres adjudicarte y la cual en cualquier momento puedes quitarte y volver a fundirte con las personas.
No te parezcas ni la minima parte a eastwood ... siempre esta enfadado y andando en solitario como un tio duro y tu nunca has sido asi ... porq no te deja tu espiritu de buenaa gente ;)
Ummm... los que nos dedicamos a observarle sabemos que aunque los personajes de Eastwood son tipos duros y tienen un código de valores muy personal, en el fondo ocultan cierto sentido del honor y de la justicia (un tanto "sui gereris", es verdad).
En ningún caso he dicho que quiera vivir eternamente como un renegado, de un lado a otro con un poncho, un sombrero y un caballo. Sencillamente no me importaría en ocasiones ser tan frío como él tomando decisiones y tan rápido disparando. Si es por eso no te preocupes, que aunque algo hemos cambiado, trataré de seguir siendo "buena gente" (no utilices eufemismos, llámame tonto, que las palabras están para usarlas).
Además, yo siempre tengo un Lee Van Cleef del que no consigo despegarme ni con agua caliente... como en la película.
jajaja prefiero el termino "viejo"
eso es, admirar pero nunca jamas imitar que cada cual somos unicos en un determinado aspecto :P
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